Es de mañana, hace ya un rato que la gente ha empezado el trajin diario, se muele el nixtamal y se prepara el itacate para la ruda jornada (que ni tan ruda porque en los cafetales el ambiente es fresco y agradable), en fin, la vida es bella. Pero yo no me levanto, prefiero seguir persiguiendo mis sueños durante un rato más, me gusta pensar que puedo continuar con los sueños previos al despertar, en realidad no puedo recordar que sueño, tal vez lo recuerdo solo por un momento, me gusta escuchar el rumor de las voces, aspirar el aroma del cafe y el chile con huevo. Siento que tengo todas las respuestas, o mas bien no tengo ninguna pregunta, intuyo que hay mucho por ver, mucho por hacer, muchos lugares donde estar, mucho amor por sufrir, pero al fin que importa, acaso será alguna vez importante. Es de mañana, las toxinas inundan mi cuerpo, siento que no hay nada por hacer, supongo que no es cierto, que hay todo por hacer, que la vida es bella, que estoy en el mejor momento y el mejor lugar, he pasado por tanto por tanto, que a veces estoy confunido porque no se hacia adonde voy, ya no voces, ya no hay cafe, los ruidos son otros, de autos, diferentes.
Influenciado por:
El señor Palomar, Italo Calvino.
1 comentario:
Olor a cafe, oir la gente pasar y yo seguir durmiendo, deseando no despertar e imaginarme que estoy andando ya por la calle sin tener que pararme y ver la realidad.Ojala algun día se me agoten las preguntas...
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