Este 2009 lo estoy imaginando diferente a los últimos 4 años, estará necesariamente lleno de cambios, los cuales espero sean buenos, el más importante de ellos es que empezaré a buscar un trabajo real.
Deseo que nos valla bien en este 2009.
De las tardes/noches de viernes o sábado que importa, cuando platicamos muchas cosas importantes y no, sobre el pasado, el presente y el futuro, recuerdo estos episodios como simples, divertidos, productivos, de comodidad, creo que disfrutábamos de cosas simples, intrascendentes como el bonito color de cielo en la noche y otras semejantes. De la tarde lluviosa en que fuimos a rentar películas al blockbuster como olvidar El eterno resplandor de una mente sin recuerdos. Igual son cosas que recuerdo con particular cariño porque me sentía cómodo como para platicar de cuanta cosa y entre tantas banalidades estoy seguro de que entendí cosas importantes y había “flashasos” como cuando concluimos que este mundo acelerado no permite conocernos a nosotros mismos y por lo tanto a veces terminamos confundiendo nuestras prioridades. Esta la enorme colección de momentos, anecdotitas simples y divertidas que son como el cemento de algo más grande, estas por muy divertidas que puedan ser cuando se cuentan jamás igualarán al momento preciso e irrepetible en que ocurrieron.