
En la misma línea del post anterior.
Recuerdo que cuando era niño las cosas que me contentaban eran simples, muy simples, cuando era adolescente lo seguian siendo, e incluso las cosas que en la universidad eran la neta se van diluyendo (Hablo en general, porque desde siempre he tenido mis episodios existenciales). Creo que es la perspectiva. Como el cuento de la primaria cuando las amibas se preguntan si habrá un mundo mas grande y estan dentro de la panza de un niño que le pregunta a su amigo si habrá un mundo más grande y asi. Asi que todavia deseo desear con juicio, ahora lo peor, no se que deseo y estoy algo desorientado. Como sea la perspectiva reducida ya valio, no hay forma de volver, pero todavía hay muchas dicotomías que fallar. Ahora yo creo que esta actitud algo destartalada requiere de mas que por ejemplo ir por la vida como chica Almodóvar, por más que eso sea mi segunda opción.
Influenciado por:
El cuento de la primaria. No lo encuentro en la pinche red.
Las metamorfosis, Ovidio.
La Sabandija repugnante.
Yo quiero ser una chica Almodóvar, Joaquín Sabina.
1 comentario:
Las perspectivas son tan relativas, yo a veces siento que nada me conforma, como a veces esto cambia a un simple conformismo. Si ser la chica de Almodóvar es tu segunda opción, ¿cual es la primera?
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