Era uno de esos inviernos perros, donde hasta los borregos se arrejuntan para mantener el calor. Por una serie de extrañas combinaciones terminaron en aquel teibol que supuestamente era de lo mejorcito, el "status".
Poco después se preguntaba francamente intrigado ¿quien en su sano juicio elije Karma Police y Creep como soundtrack para desnudarse?. La respuesta estaba ahí, se llamaba Luna. Su fascinación debió haber sido tan evidente, que poco después se encontró con la noticia de que sus amigos le habían pagado un "privado" con Luna, que de hecho ya estaba ahí. Maldijo por dentro a sus bien intencionados amigos; es que prefería y por mucho la primera versión, la de la selección intrigante, la de la silueta perfecta por la distancia, las luces neón y su miopía; la versión donde no es evidente que tiene los pechos operados y que no huele al intoxicante perfume barato.
Como sea estaba ahí y no había marcha atrás. La tomo de la mano entrelazando los dedos con los de ella y haciendo instintivamente una suave caricia sobre el dorso de su mano. Todo esto pareció sorprenderla, puesto que como ella dijo normalmente las toman por la muñeca. El tocó el exterior de sus muslos y notó que estaba muy frío, resulta inverosímil que ella dijera en ese momento justo lo que el pensaba "la mitad llenos de lumbre, la mitad llenos de frío" aunque mientras ella citaba a Lorca el pensaba en Garibay.Al regresar a la mesa alcanzó a sentir la punzada de la incertidumbre del "y si...?" en el corazón, en el caso de que el corazón este donde el píloro, afortunadamente al salir de lugar una ráfaga de aire frío se llevó su incertidumbre, miró hacia el cielo e identificó la constelación de Orión, no había luna por ningún lado, lo cual fue bueno. Olvido todo ... aunque no completamente como después se vio.
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